Una música tan callada

21 abril 2013 § Deja un comentario


La máquina de la ficción construye lo real. El mundo es una producción lingüística: lo que podemos significar (captar en un signo) es lo que podemos pensar. Pero siempre podemos ir más lejos: podemos crear neologismos que se transmutarán en signos rutinarios con el correr del tiempo. Los límites de mi mundo son los límites de mi lenguaje, pero mi lenguaje siempre está dándole posibilidades a mi mundo para sea cada vez más amplio. ¿De dónde sacamos nuevos signos? ¿En que fondo sin fondo anida esa matriz de la que surge el sentido? En el vacío: en ese silencio que se asemeja al blanco, a ese color que no tiene color; al espacio cuando no hay espacio. Una forma de hacer visible esta abstracción extrema es ver la muestra colectiva Blanco de Silencio, en la que el curador y galerista Jorge Mara seleccionó obras de Carlos Arnaiz, Marcolina Dipierro, Kirin, Juan Lecuona, Laura Lío, Macaparana, Sveta Pakovská, César Paternosto, Fidel Sclavo y Eduardo Stupía.

Macaparana - Composición libre - 21 x 21 cm - 2009

Frente a la extrema sutileza de las obras que conforman Blanco de Silencio, la frase “hacer visible esta abstracción extrema” puede sonar a ironía: más que ver la matriz del sentido, lo que enfrentamos es el vacío en sí mismo. Un vacío que, por cierto, vibra. Vemos el blanco que resume todo el espectro de la luz visible pero que, a la vez, no tiene color.

Al entrar a la galería, la primera impresión (salvo por las sombras y algunos toques de color) es que estamos ante un espacio completamente vacío. El extremo minimalismo llevado al máximo. Al recorrer toda la muestra, la sensación es la contraria: el blanco absoluto da origen a un barroco exhaustivo, en el que todo es posible. Los artistas nos demuestran que con nada pueden generar todo. Un mundo. Un universo de mundos diversos que surgen del vacío. Del silencio. Del blanco. Una maravilla de formas, texturas, tramas, corporeidad, transparencia que terminan germinando en obras que congelan el tiempo, que cristalizan las transformaciones de la materia en la profundidad de la superficie. De una superficie sutil: blanca.

C. Paternosto - De la serie Surcos- Mixta sobre lino sobre madera -39x39 cm. -2002

Los collages y la pintura de Stupía, que mezclan el blanco con insinuaciones de gris y dorado, son la joya que brilla a la entrada: el maestro budista muestra que en el jardín zen el trazo es visible porque la superficie lisa (que lo sostiene) se vuelve invisible. Enfrente de Stupía están los dibujos planimétricos de Dipierro y su objeto imposible: una serie de origamis desarmados. La pila que conforman los papeles esconden un secreto diáfano: lo que anida en los pliegues del recuerdo.

La muestra es como un camino de iluminación: un viaje hacia el satori. No es una ruta ascendente ni descendente. No hay en Stupía y Dipierro una propedeutica que inica a los profanos en el viaje hacia el goce. La muestra va y viene, pasando siempre por momentos mágicos: como los óleos de Pakovská y Paternosto, o los papeles de Sclavo -con esas líneas escritas en el alfabeto que soñó un niño-. Hay remanzos en los que el blanco estalla sobre el blanco: las pinturas de Lecuona o las esculturas de Lío, la sutileza extrema de la obra de Kirin y los trabajos de Arnaiz.

Kveta Pacovska - Sin título- 40 x 40 cm- Acrilico sobre tela

La segunda sala está dedicada íntegramente a un poeta de lo extremadamente sutil: el brasileño Macaparana. Las obras seleccionadas tienen la vibración de lo rítmico. Ante sus trabajos es lícito dudar si estamos viendo una obra de arte visual o asistiendo a un concierto que ha sido captado por un ángel músico que es capaz de traducir el sonido a imágenes. Quizá no haya disyuntiva: es ambas cosas a la vez. Una sinfonía silenciosa y una acentuación de la pureza de las formas visibles.

Blanco de silencio condensa, en apenas 30 obras, la densidad del sentido. Es un haiku visual: en unas pocas sílabas nos narra todas las historias, nos da todos los argumentos y, además, los torna innecesarios. Ahí está, callada, la música que entonaremos en el futuro.

Ficha:

Blanco de silencio

Varios artistas

Curador: Jorge Mara

Galería Jorge Mara-La Ruche

Paraná 1133

De Lunes a viernes de 11 a 13.30 y 15 a 19.30

Sábados de 11 a 13.30

Gratis

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