Guillermo Kuitca: el regreso del artista pródigo

30 septiembre 2013 § 1 comentario


En 2003 se vio en Buenos Aires una de las obras más intensas y menos reconocidas que produjo jamás Guillermo Kuitca: su escenografía para la ópera El holandés errante, de Richard Wagner, en el Colón. Técnicamente era una escenografía, pero también fue una instalación. El artista pudo hacer esta fortísima intervención personal porque se pensó como escenógrafo: el constructor mental del espacio físico en el que se iba a desarrollar el drama. Su obra se acopló de manera perfecta a ese enorme trabajo conjunto que es montar una gran ópera. Con su instalación, Kuitca “volvió” al espíritu wagneriano que se proponía fundar una nueva estética. Gracias a ese regreso, a esa insistencia en la potencia de transmutación de una tradición olvidada, pudo dar un gigantesco salto adelante: permitió apreciar el primer drama musical con los ojos y los oídos del siglo XXI, imaginando la potencia inaugural, la que tenía a mediados del siglo XIX.

749-3_b

En ese mismo año, Kuitca presentó su gran retrospectiva Obras 1982/2002 en el Malba. A pesar de que la muestra contaba con dos curadores de peso (Paulo Herkenhoff y Sonia Becce), la retrospectiva fue una obra de Kuitca, quizá su propia ópera wagneriana. Fue exhibida en dos museos: el Reina Sofía, de Madrid, y el Malba, de Buenos Aires, pero estaba claramente pensada para ser vista en la Argentina.

En Madrid, la retrospectiva de Kuitca era una más de las muchas que un artista internacional contemporáneo presenta cada año. En Buenos Aires, la muestra funcionaba de otra manera: era el regreso del hijo pródigo; aquel niño genial que, sin dejar de vivir y producir en la ciudad que lo vio nacer, sin embargo no mostraba su obra en el país desde hacía, por entonces, 17 años.

aac

“La mirada crea el mundo”, dijo Kant. El ojo es productivo, no solo desde el punto de vista biológico o físico, sino también histórico y cultural: sin el contexto, sin las palabras y sin las interpretaciones, nada tiene sentido. Kuitca volvía a casa y mostraba su opera magna: Esto hice; esto soy.

De una manera extraña, la retrospectiva funcionaba fuera del tiempo. Se supone que una muestra retrospectiva presenta lo más destacado de la producción de un artista, visto a través de un recorrido temporal, que abarca desde el inicio hasta el presente. Puede haber distintos criterios para presentar ese recorrido y hasta se pueden hacer otros recortes temporales, pero el tiempo es una de las dimensiones esenciales de toda retrospectiva. Y en la de Kuitca el tiempo estaba hasta en el título: Obras 1982/ 2002. Pero la muestra sacaba al tiempo de escena y hacía del recorrido una instalación in situ, muy en el estilo de la que Kuitca hizo en el Colón con El holandés errante.

Kuitca1

La obra de Kuitca no es nostálgica. No habla de un tiempo ideal del que ha sido desterrado. Como el tiempo no transcurre no es posible el exilio. El artista siempre está en el instante. Funciona como una especie de Dorian Gray que ha realizado su propio retrato y lo ha fragmentado en cientos de trozos -para dificultar la identificación-. Esos trozos del rompecabezas es lo que vimos en la retrospectiva Obras 1982/ 2002. El retrato no nostálgico de un rostro melancólico.

1004030232kuitca6

Tampoco hay paisaje en la obra de Kuitca. Se pasa de la cama al mapa, y del mapa a la planta arquitectónica sin abandonar nunca el plano. El espacio se ha esfumado, pero ha dejado sus huellas, como la fría ceniza que queda luego del incendio.

La retrospectiva que Kuitca mostró en 2003 en el Malba fue un vendaval petrificado. Puso en escena su cuerpo desnudo, pero no se supo verlo. Mostró lo más maravilloso que un artista tiene. No su inexistente profundidad, sino su piel: su inalterado rostro eterno.

(este artículo fue publicado en el número 10º aniversario de la revista Ñ, el 28 de septiembre de 2013)

Anuncios

Etiquetado:, , , , , ,

§ Una respuesta a Guillermo Kuitca: el regreso del artista pródigo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo Guillermo Kuitca: el regreso del artista pródigo en Nada especial.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: